Safrà (2019)

9,95

Increíble tinto de la D.O. Valencia con 94 puntos Parker y 91 Peñin.

Hay existencias

Descripción
Denominación de Origen

D.O. Valencia

¿Por qué nos gusta?

Tinto con alma de blanco

La combinación perfecta

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Características

Año: 2019

Tinto

 ºC 

Historia Bodega

Celler del Roure nace en 1996 como una pequeña bodega familiar con voluntad de crecer y mejorar recuperando métodos de elaboración tradicionales y antiguas variedades de esta histórica zona vitícola (Les Alcusses, en el siglo IV a.C.). Actualmente cultivan 42 hectáreas de viñedos en propiedad y otras 36 en arrendamiento a largo plazo, a unos 600 metros de altitud, en el pueblo de Moixent (Terres dels Alforins, D.O.P. Valencia). El Safrá se encuadra dentro de los «vinos antiguos» que elaboran, basándose en variedades autóctonas minoritarias como Mandó, Arcos, Verdil, etc. y criadas en tinajas de barro ubicadas en una galería subterránea excavada hace doscientos años.

¿Cómo lo descubrimos?

Tercera vez en la historia de Vinacos! que nos cruzamos con la posibilidad de presentaros un vino con 94 puntos Parker. Obviamente no íbamos a desaprovechar la ocasión, más aun tratándose de Celler del Roure, de quienes ya tuvimos uno de sus tintos (el Vermell) hace unos años, así que nos pusimos en contacto con ellos (gente maja a la que el éxito no se les ha subido a la cabeza: y por éxito es que no tienen un vino por debajo de 90 Parker/Peñin, que ya es decir) para poder incorporar esta locura de vino en Vinacos. Y estamos encantados de que hayan accedido.

Apuntes Vinacos!

94 Parker, 91 Peñin. Sabemos que estamos hablando de algo diferencial. Llegar a 94 Parker es algo que no ocurre a menudo. Así que toca aprovechar mientras dure el stock de esta añada. Qué locura. También es verdad que es un vino diferencial… Obviamente por su reconocimiento, pero también por toda su historia de producción. Elaborado con dos variedades autóctonas (Mandó y Arcos, en esta añada, 70%-30% respectivamente, pero que cambia de añada en añada la ponderación aunque siempre liderando la Mandó), con una crianza de 6 meses de tinajas de barro de 2.800 litros, el propio equipo de Celler del Roure lo describe como ‘un tinto con alma de blanco’. Pero ojo, que no estamos hablando de un rosado. A lo que se refieren es que busca la fruta y frescura, partiendo de una vendimia temprana, de maceración suave, encontramos frutos rojos y aspectos herbáceos. Sutil y con largo final. Elegante. Una locura diferencial.